Misterioso
cuerpo trabajado y una sonrisa que no pasa desapercibida. Soy directo, con picardía y cero vueltas innecesarias; me gusta la complicidad y ese juego que empieza con una mirada y sigue con palabras que suben la temperatura. Si te va la actitud atrevida y las conversaciones sin freno, aquí hay sitio para eso. Mente abierta, discreción y cero dramas: si quieres picante, lo hablamos”.